Qué lejos y que cerca me queda aquel festival flamenco, la Suma Flamenca 2015, aquella sala San Juan de la Cruz en los Teatros de la Abadía de Madrid, aquel concierto “Picassares” dedicado a su ilustre paisano Pablo Picasso, malagueños y grandes artistas los dos, que me descubrió la fascinación de Daniel Casares. Imposible olvidar aquella conversación en su camerino después del concierto, en la que me dijo entre otras cosas que trabajaba más y mejor fuera de España que en España, que en Alemania se veneraba la guitarra flamenca y por supuesto, su guitarra. Curiosamente ahora, al cabo de nueve años, sigue diciendo lo mismo.
Le seguí en el confinamiento, en aquel Bálsamo para un país herido que acabó siendo su trabajo Guitarrísimo, con aquel Capote de seda por bulerías, Trasmallo por alegrías, aquel Suspiro al cielo, una fantasía de guitarra y la guinda, la soleá Maestro Évora. El maestro Casares rindió así homenaje a un país muy, muy herido como él sabe hacerlo: creando música, emocionando con su música.
El maestro Évora había orquestado y dirigido a finales de 2018 La luna de Alejandra un concierto para guitarra y orquesta de Casares dedicado a su hija, que ahora, en el estreno en Madrid de El poder de lo sutil, ha tenido protagonismo su voz infantil, definiendo a sus nueve años el último trabajo de su padre.
Así oímos la voz de Alejandra Casares: “El poder de lo sutil son esas grandes cosas que para nuestros sentidos son muy pequeñas, pero para nuestros corazones son inmensas.”
El Poder de lo Sutil…
El poder de lo sutil …¿qué es? Es aquello que apenas se adivina. Es una guitarra que suena flamenca sin pretenderlo. Es una armonía que vuela ligera, sin artificios. Son notas que fluyen sin buscar virtuosismo. Los matices de los silencios hablan mejor que ningún acorde.
Dice Daniel Casares que el poder de lo sutil reside en su discurso musical, que todo lo demás es secundario. De ahí su versatilidad. A pesar de estar compuesto para guitarra, puede interpretarse a piano o con una orquesta. La esencia se mantiene intacta.
El poder de lo sutil radica en el hilo invisible que ensarta las emociones presentes en todos y cada uno de los títulos de este trabajo. Todos ellos tienen una carga emocional importante para el artista, porque nacen de sus vivencias, de su familia, de su entorno, de su lugar en el mundo.
El concierto
Una guitarra a veces solista y otras veces acompañada por la percusión de Miguel Ortiz Nene; por el bajo de José Manuel Posada Popo; un baile de Manuel Montes y el cante, palmas y guitarra de Manuel Peralta.
El poder de lo sutil es una constelación de temas de varios álbumes y espectáculos de Daniel Casares, en los que han participado otros artistas y orquestas.
Dio comienzo con Señora, del álbum Rayana también de 2023, un trabajo con la cantante brasileña Cuca Rosetta. Aquí, en el concierto de Flamenco Real, fue un solo de guitarra, una iniciación a emociones primero sutiles, luego más fuertes. Todo lo que se pueda reflejar de la globalidad de una persona estuvo ahí. Una entrada en escena llena de sabiduría musical, de cercanía. Y después…
Después sonó la voz infantil grabada de Alejandra Casares con la reflexión que ya conocemos, mientras entraba en escena el resto del quinteto para interpretar por alegrías Trasmallo, una de las piezas de Guitarrísimo, el álbum del país herido por el confinamiento. Sí sí, por alegrías. Nada mejor para sanar el dolor.
De su espectáculo Palo Santo llegó Génesis por bulerías siguiendo por concierto festero. El programa anunciaba el baile del cordobés Manuel Montes, pero no hubo baile en esta ocasión. Solo instrumentación, con protagonismo alternativo para el extraordinario bajo de Popo.
De otra constelación, de su espectáculo para Flamenco Real 2022, Magiterráneo la interpretación solista de una fantasía de guitarra, El frasco de los aromas, que destapó y cómo, el virtuosismo más sutil de Casares. Ver y escuchar lo que sus dedos son capaces de arrancar a una guitarra flamenca de hoy, casi convertida en orquesta por su maestría y duende no tiene parangón posible. Daniel Casares es uno de esos pocos artistas que ha sabido desarrollar un sello de identidad tan propio, que es único, con porcentajes más o menos iguales de intimismo y universalidad.
Seguimos por bulerías, El trago del vaquero, también de Magiterráneo, al maestro de Estepona le encantan las bulerías, el optimismo y la fiesta, la complicidad con sus artistas, los sonidos instrumentales que se complementan a las mil maravillas desde su individualidad, ¡qué conciertazo! flamenco, flamenquísimo, a pesar de unos cuantos anclados en un pasado dorado, importantísimo, pero pasado. La guitarra de Casares es inconfundiblemente flamenca.
Hay piezas que presumo compuestas para este concierto: Choro andaluz, Petricor y Quebranto. Petricor es el baile por soleá de Manuel Montes, acompañado por la guitarra de Casares. Por poner un toque de danza en este concierto de guitarra. Estuvo bien, pero yo al menos lo viví como innecesario, fuera de concierto.
Y para terminar, ahora no podía ser de otra manera, es como acaban la inmensa mayoría de los conciertos flamencos, por bulerías. La bulería Capote de seda, otra vez de Guitarrísimo, el trabajo creado para sanar el dolor de un mundo herido.
Original: Agencia Mundial de Prensa

